Mujeres y Política
“Piezas cómodas” frente a CNDH y DDHPO

Soledad Jarquín Edgar
Oaxaca, 3 de agosto, 2026.- La crisis local, nacional e internacional pone en duda la efectividad de las instituciones “defensoras” de derechos humanos fundamentalmente porque, como sucede en México, se han convertido en parte de la estructura gubernamental, lejos de la autonomía e imparcialidad es grave: dejan pasar y dejan hacer, pero sobre todo de las personas. “Son piezas cómodas para el sistema”, como sostiene la defensora Yésica Sánchez Maya.
Estamos frente a una crisis que nos hace caminar sobre un pantano. Por un lado, la CNDH, que dirige María del Rosario Piedra Ibarra, descarta la participación de militares en la aberrante desaparición de estudiantes normalistas en 2014, en Iguala, Guerrero, al emitir la recomendación208VG/2026 el pasado julio. Por el otro lado, tenemos el caso de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, que preside Elizabeth Lara Rodríguez, quien el caso del periodista Alejandro Leyva, “hizo lo mínimo y no lo máximo” para brindarle medidas cautelares urgentes.
Sin duda en ambos casos hubo víctimas mortales. La de Ibarra Piedra de forma posterior, pero con el mismo fin para proteger la imagen de la institución insignia de los dos gobiernos de Morena: el ejército. En el caso de Lara Rodríguez fue antes de la tragedia, su responsabilidad radica en que no la evitó, lo cual no exime a los criminales intelectuales y materiales. CNDH y DDHPO parecen aretes del poder gobernante.
Apenas en julio pasado la CNDH señaló en la recomendación 208VG/2026, por increíble que parezca, que el ejército mexicano no tuvo participación alguna en lo que derivó en el asesinato de varias personas y la desaparición de 43 estudiantes normalista de Ayotzinapa. Lo evidente no era real sino producto de “complots”. Desató toda clase de críticas y un título que resume lo sucedido es el cuestionamiento del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro-Juárez: La deriva de la CNDH: una recomendación contra la verdad.
La CNDH emitió su aclaración-pronunciamiento titulado: Verdades y mentiras de la Recomendación 208VG/2026, donde pasó de institución a víctima “de opinadores, analistas, voceros de organizaciones que, al unísono, se han lanzado con toda clase de calificativos, diatribas, adjetivos, y otra vez con narrativas y nuevas mentiras apoyadas en documentos apócrifos”, lo cierto es para la CNDH el ejército no actuó los días 26 y 27 de septiembre de 2014. Aunque hay abiertas tres causas penales contra miembros de SEDENA.

Oaxaca no es la excepción
Después del asesinato de Alejandro Leyva Aguilar en Oaxaca el pasado 22 de julio, hubo una implosión más que una explosión dentro del gobierno morenista de Salomón Jara. Los señalamientos alcanzaron la presidenta de la DDHPO quien, ha sido dique de contención para el gobierno, pagando así la cuota que representa en ese acuerdo entre el mandatario y Alejandro Solalinde.
Para quedar bien con el jefe, Lara Rodríguez dedicó una conferencia de prensa para señalar las omisiones de la Fiscalía General de la República, de la Fiscalía de Oaxaca y del Mecanismo Federal de Protección para personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, ya que a través de la DDHPO se enviaron oficios, pero esas instancias desestimaron la queja del periodista.
Lara Rodríguez no habló de su responsabilidad, cuando hizo lo mínimo y no lo máximo, porque no aplicó aquello de “mejor que sobre y no que falte”, pues de acuerdo con el defensor Maurilio Sangiago, la DDHPO no emitió ninguna medida cautelar ni alerta temprana cuando Alejandro Leyva solicitó su intervención el 14 de julio de 2025, un año antes de ser asesinado. Se concretó a mandar los oficios pretendiendo que otros hicieran la tarea.
Como era de esperarse tampoco inició una queja contra el gobernador, al secretario de gobierno y al consejero jurídico – Salomón Jara, Jesús Romero y Giovany Vásquez, sin apellidos maternos por obvias razones-, de cualquier cosa que pudiera pasarle. Es evidente, Lara Rodíguez no quiere ser una defensora incómoda, para no fallar a sus jefes.



