Mujeres y Política
* Machosfera futbolera
* Alejandro Leyva Aguilar, asesinado
Soledad Jarquín Edgar
Oaxaca, 22 de julio, 2026.- Se acabó el mundial de futbol. Al margen de entretenimiento, ese evento de poco más de un mes dejó claro el tamaño del poder manejado por los hombres y la incomodidad que les producen las mujeres. Afloró el machismo.
Gianni Infantino y Donald Trump son la dupla perfecta y los representantes actuales de esa categoría social que discrimina a las mujeres, las menosprecia y sexualiza: el patriarcado. Pruebas en el caso del estadounidense sobran. Ese efecto, es indudable, produce daño a la humanidad y se refleja todos los días, en el peor de los casos se traduce en violencia feminicida.
Gianni Infantino, lo sabe casi todo el mundo, es el presidente de la FIFA, la más poderosa organización de futbol; Trump es el bélico presidente de USA, una calamidad como persona como dijera mi abuelita Lucha.
Testigos en vivo y a todo color fuimos unas 70 millones de persona únicamente entre USA y México a través de la televisión, cuando los dos personajes escenificaron una lastimosa imagen al no permitir que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el primer ministro canadiense Mark Carney entregaran medallas al equipo perdedor Argentina y al ganador España, pese a que ambos países fueron sede del mundial de futbol.
Sin duda un acto de esos que protagoniza una y otra vez Trump, donde imperó la misoginia, odio a las mujeres, que también para taparle el ojo al macho, afectó al canadiense. Muchas personas dirán que se le permitió entregar el Balón de Oro a mediocampista español Rodri -Rodrigo Hernández Cascante- considerado el mejor jugador del torneo, sin embargo, eso no es por nada suficiente y menos cuando por primera vez una mujer, jefa de Estado, acude a una premiación de un mundial de futbol.
Nadie duda de la importancia del mundial de futbol, es un impase en la vida de miles de seres humanos, que hoy está en las manos de Infantino, hoy tremendamente cuestionado y de quien se pide su renuncia al frente del organismo más poderoso en cuanto al futbol profesional.
Una mala práctica de futbol casi siempre termina en violencia. El equipo ganador España, es el que anotó el gol, el futbol se gana anotando en la portería contraria. El equipo perdedor Argentina no anotó, fueron prácticamente neutralizadas su supuestas “estrellas”. La desesperación y el enojo llevaron a los argentinos a malas prácticas, agresiones innecesarias y a mostrar esa cara que conocemos, porque no saben perder, además de graduarse en este mundial por sus actuaciones fingiendo faltas en su contra.
Darle la espalda al ganador fue más allá de una falta de respeto. Yo entonces me pregunto ¿cómo son estos hombres famosos, corpulentos, cuasi deidades dentro de sus hogares? Yo sí me los imagino, porque perder demuestra la grandeza de las personas, primero se reconoce al vencedor y se acepta. Pobres de sus parejas, de miedo la machosfera futbolera y la complicidad de Trump, que sabes quién es, y el ambicioso Infantino.
Descansa en paz Alejandro Leyva Aguilar
Cuando se escribe esta columna la noticia nos recorre el alma y el cuerpo. Alejandro Leyva Aguilar fue asesinado cuando desayunaba cerca de su casa en Etla, municipio conurbado a Oaxaca de Juárez, la capital oaxaqueña, donde quien no conoce el fondo piensa que es la ciudad de la fiesta, la guelaguetza, las bodas comercializadas con calenda, mezcal y banda. Muy alejadas de la realidad local.
Alejando Leyva se convirtió en los últimos años en un crítico permanente del sistema 4T que gobierna en la persona de Salomón Jara Cruz y dijo, una y otra vez, eso que se dice a lo largo y ancho del país y que decirlo pone precio a la vida, por la vinculación entre el gobierno y los grupos criminales que operan a lo largo y ancho del país.
Su trabajo como periodista permitió exhibir recientemente, el lunes pasado, el fracaso de la administración de Jara en la Guelaguetza y sobre quien está detrás de este evento comercial y superfluo, los relucientes espejitos que se venden al turismo y que ha dañado la cultura oaxaqueña.
A los autores intelectuales y materiales de este crimen se les recuerda que asesinar a un periodista representa un grave daño a la sociedad, revela en primer lugar la intolerancia de los grupos de poder, la violación a la libertad de prensa y lo más grave la violación al derecho a la vida.
El mensaje es claro, en Oaxaca, como en la mayoría de las entidades del país el periodismo está acotado y si no lo está en adelante lo estará para otros y otras, por eso es la sociedad la más afectada y ya lo decimos en las marchas: No se mata la verdad, matando al o la periodista.
Jara, como corresponde, ha condenado el asesinato de Alejandro y como siempre dijo: No vamos a especular ni adelantar conclusiones sobre el móvil. Lo que corresponde es una investigación seria, profesional y transparente, que determine quiénes son los responsables y permita llevarlos ante la justicia.
Y detrás de él, en cadena organismos y personas del gobierno estatal lamentaron los hechos. Así buscan deslindarse de no hacer lo que tenían que hacer desde hace tiempo, deshacerse de los “generadores de violencia” como ahora llaman en la 4T a la delincuencia, muchas veces vinculada a algunos senadores, diputados, familiares y amigos de quiénes están en el gobierno.


