Mujeres y Política
Yo, Claudia
Soledad Jarquín Edgar
Oaxaca, 15 de julio, 2025.- En México la política y la contaminación provocada por la narcopolítica refleja síntomas de cansancio y agotamiento. Por un lado, la 4T no tiene tregua y eso desgasta más cuando el fuego es amigo y se atiza desde adentro. Por el otro lado, el nacimiento de “nuevos partidos con política vieja” provoca destellos, pero no enciende nada, excepto desconfianza.
Muy lamentable que la Fiscalía de Estados Unidad de Norteamérica, a través del Distrito Sur de Nueva York, y la Administración de control de drogas de este país señalaran hace varios meses a personas relacionadas con la política por presuntamente proteger al cartel de Sinaloa y a los llamados Chapitos, se trata del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; del senador Enrique Inzunza Cázarez; el exsecretario de Finanzas, Enrique Díaz Vega; el vicefiscal de Sinaloa, Dámaso Castro Zaavedra; el exjefe de la policía de investigación, Marco Antonio Almanza Avilés; Jorge Alberto Contreras Núñez, también exjefe de la policía de investigación; un exsecretario de seguridad, Gerardo Mérida Sánchez; un exdirector de la policía preventiva, José Antonio Dionisio Hipólito; el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, y Juan Valenzuela Millán, excomandante de la policía en la capital sinaloense. Hasta ahora, solo uno se entregó por cuenta y riesgo. Los otros siguen intocados.
Sin embargo, todavía más lamentable es el desgaste sistemático de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la defensa de lo indefendible, con una política justiciera “a modo”, de tipo embudo, no pareja, no sincera, cobijada por un discurso que pasó de posible a increíble: la defensa de la soberanía y la instrucción de ocuparse de convencer a la gente de todos los pueblos posibles sobre la importancia de defender el país, y aunque pareciera que no levantan polvo los discursos de cientos de legisladores y legisladoras a lo largo y ancho del país, más lo que dice y escribe en redes sociales y medios formales, podrían hacer roncha, tendrán algún efecto entre la gente.
Aún hay más. Cada día sucede algo. Esta semana volvió a la parrilla, al revoloteo mediático la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien está en la mira desde hace tiempo, por audios que fueron “filtrados” a la prensa en los que, entre otras cosas, revela que podría compartir información confidencial sobre las mesas de seguridad. Muy grave, sin duda. Pero la “gravedad” duró muy poco. En la mañanera siguiente, Sheinbaum Pardo y la gobernadora por su lado dijeron que los audios no decían lo que escuchamos. Sheinbaum tiene el mandato de apagar incendios, mientras alguien de adentro riega gasolina.
Entonces tuve un flash back al recordar la escena de una película, cuyo nombre no recuerdo, donde la esposa encuentra a su esposo besándose con otra, él baja de la camioneta y le dice que lo que sus ojos ven es mentira, que ella tiene que creer en lo que él le dice y claro que niega el engaño. Más o menos así es el diálogo con la nación y quien la dice es “Yo, Claudia”.
Marina del Pilar, como Rocha Moya y los otros ocho sinaloenses, unos señalados por su “amistad” con “los chapitos” y otra con “los rusos” podrían reventar la estirada liga que sostiene, indebidamente, por lealtad frente a los desleales, una presidenta mexicana que es puesta al límite cada día, quien al final de todo será quien pague los platos rotos, si no para mañana, sí para la historia.
Oaxaca de mis amores
Y en Oaxaca, dos cositas de la Fiscalía General de Justicia, sin duda la consigna es disminuir el número de feminicidios, no importa lo que diga la normativa local, nacional o internacional, hay una orden de reducir las estadísticas violentando los derechos de las propias víctimas. Dada la experiencia y los resultados es muy cuestionable que el asesinato violento de la consejera de la asamblea estatal de Partido de la Revolución Democrática, Lizbeth González López, hace un mes en Pinotepa Nacional, se investigue como “homicidio calificado” y no como feminicidio.
Resulta muy grave. Lo primero, es iniciar la investigación como feminicidio y la propia investigación dirá si lo es o no. A un mes de los hechos, esta semana se anunció de la detención de una persona, el comunicado de la Fiscalía señala que fue “homicidio calificado”. Esas investigaciones fast track dan al traste con la judicialización y el acceso a la justicia. Para empezar ningún asesinato violento contra una mujer se comete sin odio o misoginia.
La segunda cosita es una explicación en conferencia de prensa para deslindar al gobernador Salomón Jara Cruz de sus dichos, quien señaló que entrega “vehículos robados” a los presidentes municipales que no tienen, el registro dijo el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla es de 22 vehículos. Bueno ya dijeron que eran robados y propiedad de Opra, una oficina que compra los vehículos asegurados. Entonces, explicaron, lo que dijo el gobernador es que sí eran robados, pero la aseguradora ya había pagado a sus dueños y que para entregarlos había un procedimiento. ¿Cómo se llamó la obra?